El porqué de las “cripto-cosas” cuánticas

Criptografía. Es un tema que me llama la atención. Y más aún la criptografía cuántica. Pero, ¿qué son las “cripto-cosas”? En general, lo “cripto” está relacionado con el cifrado de datos, con la codificación de mensajes: el objetivo es transmitir una información de manera que no pueda ser comprendida por nadie más que por el receptor a quién va dirigida.

Lock and glass globe

Existen muchas técnicas de codificación: desde el desorden de las sílabas de las palabras que hacen los niños para que los adultos no entiendan lo que hablan entre ellos hasta los protocolos informáticos de transmisión de códigos binarios. Todas ellas forman parte de la criptografía. La mayoría son muy interesantes, especialmente las relacionadas con la mecánica cuántica, que hacen uso de la propia naturaleza probabilística del mundo cuántico para crear claves que codifiquen los mensajes y que no puedan ser de ningún modo conocidas por un observador externo. De hecho, parece ser que el futuro de la criptografía se encuentra en la cuántica y la fotónica, ya que supondría un increíble avance en lo que a confidencialidad se refiere. Os dejo aquí un artículo que escribí como trabajo en la asignatura de Fotónica, en el cual entro más en detalles sobre este tema —está en inglés, aunque, para quien le cueste, diría que no utilizo expresiones demasiado complicadas; de todos modos, para cualquier consulta o incluso traducción del texto, estoy a toda vuestra disposición-. ¡Espero que os guste!

Pero hoy no quiero discutir nada técnico ni científico. Simplemente me he cuestionado por qué son necesarios todos estos artilugios de protección de las comunicaciones. Y la única conclusión a la que llego es la siguiente: la condición humana. La codicia. El egoísmo. El odio. Es normal que se intenten mejorar las comunicaciones en lo que a velocidad o eficiencia se refiere: queremos transmitir información más rápidamente y con mejor calidad. Sin embargo, no debería entrar dentro de nuestros planes el protegernos contra alguien que trate de robar la información. Porque nadie debería robar la información.

¿Habéis visto el vídeo de Anano? Ya es algo antiguo, pero os lo dejo a continuación por si no lo conocíais:

Es un buen experimento social y sirve como propaganda de concienciación y eso está muy bien, no lo niego. Sin embargo, he leído en muchos sitios críticas contra la sociedad que no se preocupa por la niña cuando va sucia y en chandal —sobre todo contra la señora que agarra su bolso cuando la niña pasa por detrás de ella en el restaurante-. ¿Acaso tiene culpa esta gente de no preocuparse por la niña en una sociedad donde los timos, atracos, hurtos y robos son cada vez más rebuscados e ingeniosos? ¿Acaso no existen verdaderos prestidigitadores capaces de dejarnos en ropa interior sin que nos demos cuenta? ¿Acaso no existen rufianes que lo harían sin remordimientos? ¿Acaso no vemos continuamente en televisión que este tipo de robo evoluciona —o muta cual virus, como uno lo prefiera- continuamente hacia una sutileza cada vez más elaborada? Si no hubiera tantas personas moviéndose por codicia, la gente del vídeo no hubiera prejuzgado a Anano. Esas personas no tienen culpa de no fiarse de la niña. La culpa es de todos los ladrones, atracadores o estafadores que hacen que se implanten esas ideas de rechazo en la sociedad. Supongo que no tendríamos ningún problema en relacionarnos ni en ayudar a un desconocido como Anano si no temiéramos que algo malo pudiera sucedernos. ¿La solución al problema? Si la supiera, dad por seguro que la habría anunciado hace mucho… Pero sin duda una de las bases sería acabar con el egoísmo para que así fuera mucho más sencillo tumbar los prejuicios.

8ea965ba462624449113487118d229d8Cuesta encontrar gente realmente buena hoy en día. Hace unas semanas estaba yo en un restaurante de Alicante comiendo con una persona. En cierto momento, se fue al baño y yo aproveché para pedir la cuenta. Eran 40€, aproximadamente. Cuando volvió, trajo un par de billetes de 20€ que había encontrado en el suelo. “¿Qué vas a hacer?”, le pregunté. Llamó al camarero y le dio el dinero, diciéndole que alguien lo había perdido en el baño. No esperaba menos de ella =) Y después pagamos nuestra cuenta. Puede que sea un caso algo simple, pero he pensado en muchas de las personas que conozco y me parece que más de uno no sería capaz de devolverlo…

En fin, que creo haber comprobado que la única motivación de investigar en criptografía cuántica es evitar ser hackeados, incluso por los ordenadores cuánticos, que cada vez están más cerca y serán capaces de decodificar información encriptada de forma clásica mucho más rápidamente que con las máquinas actuales.

Por último, hablando de los prestidigitadores he recordado uno realmente increíble que disfruté hace un tiempo. Señoras y señores, con todos ustedes, ¡Smoothini! Enjoy! =)

Bayes y física nuclear en la UNC

Como decíamos ayer… —en otra ocasión os cuento la historia de Fray Luis de León y de esa frase, que sino me voy por las ramas- aquí estamos, con más azúcar y todavía más sal. Revisando mis archivos he comprobado que tengo hasta 9 entradas sin publicar, todas dejadas a medias. Han pasado tantas cosas en este último año que no me ha dado tiempo a nada… La última es que ahora mismo me encuentro, como ya avancé hace un par de días, en Chapel Hill, North Carolina. ¿El motivo? Estoy pasando el verano colaborando en la UNC (University of North Carolina), en el Department of Physics & Astronomy, en dos proyectos paralelos: por un lado, la aplicación de técnicas de análisis bayesiano al estudio de datos experimentales y, por otro, la recreación experimental de reacciones nucleares de fusión en el laboratorio. Pero vayamos por partes.

Bay2Os presento a Bayes, el del teorema de Bayes. Vamos a tratar de explicar en qué consiste sin entrar en muchos detalles —pareado no intencionado (vaya, otro…)-.

*** Si no os veis un poco concentrados y no os enteráis mucho, podéis saltar los dos siguientes párrafos ***

Este filósofo inglés del siglo XVIII desarrolló una serie de ideas matemáticas que relacionaban la probabilidad de que sucediera un evento A sabiendo que el evento B ya había sucedido —esto acostumbra a escribirse como P(A|B)- con la probabilidad de que tuviera lugar B si A lo había hecho ya —P(B|A)-. Nada sorprendente, ¿cierto? Los científicos de la época pensaron lo mismo: curioso pero meh, no nos interesa. Sin embargo, podemos obtener algo realmente interesante si llevamos esto al terreno de la física experimental —o de la biología, economía, psicología o incluso al mundo de las apuestas-, la cual trata de obtener parámetros válidos para un modelo —un ejemplo tonto: el físico teórico dice que si dejamos caer un sólido dentro de un fluido aparecerá una fuerza viscosa proporcional a la velocidad, F=c·v (ha creado un modelo para el movimiento del sólido), mientras que el físico experimental trata de hallar el valor de la constante de proporcionalidad “c” a partir de los resultados medidos de fuerza y velocidad-. Sea P(D|H) la probabilidad de obtener cierto dato experimental D suponiendo cierta la hipótesis H —por ejemplo, la probabilidad de obtener v=1’1 al aplicar una fuerza F=4 si suponemos cierto que c=4-. Esto puede pasar ya que en los experimentos siempre existe algún tipo de incertidumbre. Y sea P(H|D) la probabilidad de que la hipótesis H sea correcta una vez obtenido el dato D —en nuestro caso sería la probabilidad de que “c” valga efectivamente 4 si hemos obtenido F=4 y v=1’1-. Este último valor es el que nos permite saber si la hipótesis H es correcta, con lo cual podríamos validar el modelo y dar un valor concreto a sus parámetros.

Lo que el teorema de Bayes nos dice es lo siguiente:

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donde P(H) y P(D) son las probabilidades de que la hipótesis H sea cierta y de obtener un dato concreto D al realizar el experimento, respectivamente. De esta manera, si tenemos todos los términos de la parte derecha, podemos obtener P(H|D) —la llamada distribución a posteriori-, que es lo que nos interesa. P(D|H), por su parte, puede ser deducida y P(D) tampoco es problema. La cuestión es P(H) —denominada distribución a priori-: no podemos obtenerla de ningún sitio. Simplemente hemos de suponerla. ¿Suponerla? ¡Pero eso no es nada científico! Bueno, en realidad sí que lo es. En el ejemplo anterior podríamos suponer para empezar que “c” será un número positivo, o incluso que estará entre 0 y 100. Son hipótesis perfectamente válidas que nos facilitan muchísimo el trabajo.

Bay1Utilizando estas ideas en lugar de simplemente los análisis estadísticos clásicos, podemos extraer una enorme cantidad de información de los resultados experimentales. Para emplear las técnicas de siempre necesitamos muchos datos para hacer promedios y esas cosas —dicho muy a grosso modo-, pero con técnicas bayesianas conseguimos más información con menos datos, ya que nosotros también estamos aportando con la distribución a priori. Es realmente espectacular —otro día, cuando ya haya trabajado más este tema, aportaré ejemplos de mi proyecto y veréis lo sorprendente que es-.

Pero, ¿qué tiene que ver Bayes con mi trabajo aquí? El caso es que este señor no fue tomado muy en consideración hasta hace unos años —una década, tal vez, según tengo entendido-, ya que los científicos le echaban en cara que no era válido un análisis que empleaba datos “subjetivos”, refiriéndose a la distribución a priori. Sin embargo, son perfectamente plausibles y se está comprobando que con ello se consiguen resultados inalcanzables para los estadísticos “clásicos” —los llamados frequentists-. De este modo, estamos aplicando por primera vez estas técnicas a datos de reacciones nucleares de fusión para obtener una mejor modelización de estos procesos. Concretamente estamos tratando de obtener información sobre el llamado astrophysical s-factor. Pero eso queda pendiente de discutir otro día.

Ahora vamos a por el segundo proyecto. Consiste en recrear en el laboratorio la reacción nuclear 22Ne + alpha —> 25Mg + n. Este es un proceso importante ya que permite la síntesis de muchos de los elementos más pesados que el hierro. Sí, se formaron a partir de esto, porque en el principio de los tiempos no existía ni el hierro ni el oro ni el bismuto —tampoco pretendemos generarlos en el laboratorio, sino simplemente entender qué está sucediendo en esa reacción-. Para estudiarla, utilizaremos un detector de neutrones acoplado al acelerador de iones del LENA: http://www.tunl.duke.edu/web.tunl.2011a.lena.php. Dentro del detector, que posee forma cilíndrica, colocaremos un target de neón —yo pensaba que sería una cámara de gas, pero no, es una chapita de tántalo (Ta), que es inactivo, con núcleos de neón 22 incrustados-, el cual bombardearemos con las partículas alfa aceleradas para obtener magnesio y neutrones que saldrán disparados en todas direcciones. Ahora mismo estamos preparando la instalación: hay que conseguir un haz de iones de buena calidad, una presión controlada en todo el recorrido del haz —la semana pasada tuvimos una fuga que causó más de un quebradero de cabeza, ya que la presión ha de ser del orden de 10.000.000.000 veces menor que la ambiente y cualquier minúscula grieta lo echa todo por tierra-, etc.

Bay7Yo me estoy encargando de diseñar una plataforma móvil para acoplar el detector al acelerador (ver imagen) —esperemos poder enviarla antes del fin de semana a la fábrica para que nos la construyan-, y mañana ayudaré a preparar el aislante y algo de la electrónica.
Como curiosidad, empleamos dos tipos de aislante, que protege de los neutrones que inciden desde fuera en el detector, procedentes de la radiación cósmica, para evitar el ruido excesivo en las mediciones: grandes bloques de polietileno con boro y “borax”, un material en polvo con aproximadamente un 10% de boro. Detergente, vamos, del de la lavadora.

Os dejo una canción que encontré hace poco y el deseo de volver a vernos por aquí en breve. Cuando tenga tiempo —espero que sea al menos una vez a la semana- subiré más detalles sobre los proyectos, las entradas que tenía pendientes y otras nuevas que prepare con cosas que me pasen aquí o que se me vayan ocurriendo. Con todos ustedes… ¡Elspeth Eastman!

EXTRA: Quería subir ayer esto, pero lo dejé para hoy porque salí al pasillo del bloque de apartamentos donde estoy viviendo para contemplar una increíble tormenta eléctrica —una pena que no pudiera retirar la tela metálica de la ventana para sacar las fotos ni pudiera salir a la calle sin mojarme porque llovía en todas direcciones, literalmente-.

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La casilla demoníaca #AcSFacts

Esta semana, en clase (en Ingeniería Física), oí a dos compañeros discutir sobre un acertijo. Ambos estudian Ingeniería Física y Matemáticas, así que fácil no iba a ser… Me ha parecido muy interesante —y, aparentemente, absurdamente complejo- y quiero compartirlo —aún no sé la respuesta, y quiero seguir pensando antes de preguntársela, así que la publicaré en unos días, si es que me la quiere contar y la consigo entender-. Ahí va:

Imagina que vas caminando por la calle con Will Smith. Sí, como sueles hacer de costumbre. De repente, casi como por arte de magia, se os aparece el demonio justo delante y os “invita” a viajar con él a su despacho.

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Una vez allí, coge a Will y lo aísla completamente: le venda los ojos, le tapona los oídos, le ata brazos y piernas y lo cubre con una sábana. Es imposible comunicarse con él. Entonces el demonio te lleva junto a una mesa sobre la cual hay un tablero de ajedrez, con sus 64 casillas. Él saca una bolsa con monedas y las empieza a colocar meticulosamente sobre el tablero. Una en cada casilla. Situadas exactamente en el centro de cada una —ya sabemos todos lo meticuloso que es el demonio-. Todas las monedas tienen dos caras, bueno, una cara y una cruz. Y no sabemos cuántas caras y cuántas cruces hay boca arriba hasta que no las coloca —podrían ser todas caras, mitad y mitad o cualquier otro resultado-. Tras ello, el demonio te muestra cuál es su casilla favorita —sí, el demonio es muy caprichoso y tiene una casilla preferida-.

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Te pide luego que gires una moneda con el objetivo de que Will pueda adivinar la casilla favorita del demonio. Tú le haces caso, pero no la volteas tú, sino que mágicamente la moneda se eleva en el aire, se da la vuelta y vuelve a ser depositada en el centro de su casilla —y sí, el demonio las podría haber colocado inicialmente con sus poderes telequinéticos en lugar de hacerlo a mano, pero todos sabemos que el demonio también es muy de estar por casa-. Finalmente, intercambia tu posición y la Will. ¿Qué moneda has girado para que Will pueda conocer la casilla favorita del demonio?

Nota importante: como Will y tú estáis muy acostumbrados a estas apariciones, ya habíais planeado qué hacer en caso de que tuvierais este problema. Es decir, Will sabrá interpretar tu movimiento igual que tú.

Good luck! =)

Las ideas de Riot

¡Hola! Por fin me ha dado tiempo a barrer un poco el polvo de Azúcar con Sal y preparar todo lo necesario para volver a publicar. Hoy quería escribir sobre algo que a muchos les resulta extraño, desagradable o incomprensible, con el objetivo de dar una visión global sobre ello y acercarlo a quienes lo conocen pero no entienden su fama. ¡Espero que os guste!

El fútbol. A todos —o casi todos- nos gusta. Todos tenemos nuestro equipo y durante 90 minutos tenemos rivales —en ocasiones casi enemigos- con los que nos llevamos a rabiar. El partido no se juega solo en el campo. Se juega en cada casa. En cada bar. En cada reunión de amigos. Se juega antes. Y se juega después. El fútbol mueve pasiones —y mucho, mucho, mucho dinero-. El fútbol nos lleva a lo más alto y también nos deja caer desde allá arriba. El fútbol es tan importante para muchos como lo es el respirar. Y queramos o no, esto es una realidad. Pero, ¿y si algún día el fútbol dejara de ser lo que es? ¿Y si algún día no televisaran el Barça-Madrid sino el Origen-Fnatic? ¿Y si en algún momento a un niño ya no se le regale un balón sino un ratón? ¿Y si en lugar de hablar de la FIFA se hablara de Riot Games?Riot1

Por si no lo habéis adivinado, estoy hablando de los e-sports, concretamente de League of Legends. Más conocido como LoL —Fnatic y Origen son dos de los mejores equipos de Europa a día de hoy-. ¿Qué es League of Legends? Un videojuego de ordenador. Simplemente eso. Pero no únicamente eso. Ha alcanzado una cota de jugadores récord y es uno de los más exitosos en la actualidad. Primero quiero que veáis la siguiente cinemática de Riot —empresa a cargo de LoL- publicada hace ya algún tiempo con objetivo de promocionar el juego:

Tiene buena pinta, ¿verdad? Pasemos ahora a explicar en qué consiste LoL. El sistema de juego no es complicado a priori. Es un videojuego de estrategia en tiempo real en el que el objetivo es destruir la base enemiga. Cada equipo tiene 5 jugadores que empiezan con su campeón —así llama Riot a los personajes jugables- a nivel 1. Por otro lado, de cada base salen unos pequeños bichejos llamados comúnmente minion —no, no son los amarillos de las películas- o súbditos. Como podemos apreciar en el mapa de abajo, existen tres caminos con torres, la mitad de las cuales pertenece a un equipo y la otra mitad, a otro.Riot2

Los jugadores deben de conseguir derribar estas torres para poder alcanzar el nexo —el objetivo final del juego- rival. Y para poder avanzar tendrán que matar minion enemigos y a los propios campeones del otro equipo. Por otro lado, a medida que matamos vamos ganando experiencia para subir de nivel y oro para comprar objetos, haciéndonos así más fuertes a medida que acumulamos asesinatos en nuestro marcador. Además, también está la jungla, que es toda la zona entre calles, donde aguardan monstruos a los que derrotar para ganar bonificaciones y encuentros no muy agradables con los rivales.

La mecánica es relativamente sencilla. Sin embargo, si añadimos que existen más de cien —y subiendo- campeones entre los que elegir, con sus diferentes habilidades, distintos objetos que comprarnos, etcétera, nos encontramos ante una infinidad de posibles estrategias a seguir y formas de llevar al equipo a la victoria.

League of Legends es clasificado como un moba. Multiplayer Online Battle Arena. Y esa es la clave de su éxito. Multijugador. Puedes pasarlo bien con amigos, e incluso hacer amigos in-game. Online. Puedes jugar con tus amigos pero sin necesidad de quedar en casa de ninguno. Campo de batalla. Son partidas de entre 20 y 60 minutos en general, que no tienen por qué tener mayor trascendencia una vez terminadas. Ah, y es gratuito —que eso siempre nos gusta-.

Además, Riot está haciendo muy bien las cosas. LoL disfruta de una interfaz moderna, actualizada periódicamente, así como las texturas de dentro del juego. Cada cierto tiempo Riot trae actualizaciones en las que, aparte de mejoras visuales y de funcionamiento, añade nuevos campeones, objetos, monstruos de jungla y multitud de cambios en lo que ya había. Pero sin duda, a mi parecer, uno de los mayores filones que ha encontrado Riot son las skins. Todos los personajes tienen aspectos secundarios —otros trajes diferentes al estándar podríamos decir- que no aportan absolutamente nada —solo el orgullo de verte diferente al resto- y que pueden conseguirse pagando dinero real. No son necesarias. Pero Riot ya se encarga de hacer que creas que son necesarias.

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¿Qué es lo que aún le falta para poder compararlo con el fútbol? Campeonatos. Bueno, tampoco. En LoL encontramos un sistema de ligas en las que uno gana o pierde puntos según gane o pierda partidas de tipo clasificatorio. De este modo, uno puede promocionar a la siguiente o bajar a la anterior. Tenemos primero la liga Bronce V, seguida por Bronce IV, III, II y I. De igual forma, por arriba tenemos las cinco de Plata. Y Oro, Platino y Diamante. Tras Diamante I existe la división Maestro y, reservada para los mejores, Challenger. Muchos de los que ascienden a esta especie de Olimpo cibernético entran a jugar la llamada LCSLeague Championship Series-, la máxima competición de LoL. Durante toda la temporada, los equipos de LCS de cada una de las regiones del mundo —Europa, Corea, Norte América y China fundamentalmente, aunque en cada zona la competición recibe un nombre diferente a LCS, que es la de Europa- luchan por los primeros puestos, que les garantizan una plaza en el Mundial, el mayor evento del año, seguido por miles de fans que asisten al acontecimiento y otros cientos de miles —o millones- de espectadores online. Como si de la Copa del Mundo de fútbol se tratara. Incluso algunos jugadores profesionales, no contentos con ganar increíbles cifras de dinero —entre lo que cobran de Riot y de distintos patrocinadores en ocasiones alcanzan los millones de euros-, también son idolatrados y queridos por el público gamer.Riot8

No está mal como videojuego. Incluso puedes seguir la LCS igual que cualquiera puede seguir la Liga o la Champions. Pero para algunos también es como una droga. Sin duda creo que el origen de ello radica en la diferencia que hay con el fútbol —o cualquier otro deporte clásico- a la hora de entrenar. No necesitas realizar aburridos ejercicios para practicar el tiro a puerta o el marcaje defensivo. Solamente has de jugar una partida tras otra, aprendiendo todo lo que puedas. Sin embargo, dicen que lo poco gusta y lo mucho cansa, ¿no? ¿Qué pasa pues con LoL? El fenómeno LoL no solo es resultado de un buen producto creado por una empresa ni por la brutal campaña de marketing que se le ha dado, ni siquiera por el hecho de querer considerarlo un deporte al denominarlo e-sport. El último elemento fundamental que contribuye al éxito de LoL —y a su posible condición de droga- es el apartado psicológico que esconde. En primera instancia, ganar te hace sentir bien. Eso es trivial. Pero te sientes mejor aún si sabes que has ganado a otra persona y no a una máquina. Sabes que eres mejor que alguien y eso te gusta. Y ahí no acaba la cosa. Cada vez que entras en una partida y te asignan cuatro nuevos compañeros, te sientes parte de un todo. Y el hacer una buena jugada o llevar a tu equipo a la victoria te proporciona el respeto y el cariño —tal vez decir “cariño” sea demasiado- de tu equipo. LoL fácilmente te hace sentirte importante. Y si no lo consigues en una partida, lo conseguirás en la siguiente. Y si tampoco lo consigues, entonces jugarás otra a ver si hay más suerte. Y si lo consigues, jugarás otra a ver si hay la misma suerte. Y así sucesivamente. Empezar en LoL no es del todo sencillo, tardas unas partidas en adaptarte a la forma de jugar, a las mecánicas del juego y a colaborar con el equipo. Riot9Pero lo realmente difícil es dejarlo. Y ahí es donde Riot ha dado en el clavo. Ha hecho que lo más complicado del juego para muchos sea pulsar el botón ‘Uninstall’. Enhorabuena Riot =)

Nota: todo el análisis realizado sobre League of Legends es personal, puede que me haya dejado algún aspecto importante o que algo de lo que a mí me parece elemental no lo sea tanto.

Un tiempo a régimen

Llegan los días eternos y las noches fugaces, el calor y el aire acondicionado, la playa y la piscina… Y los exámenes. Llegan los exámenes. Malditos exámenes. Y habrá que sacrificar todo aquello —excepto el calor, que nos sigue a todos lados cual alma condenada a vagar por este mundo para toda la eternidad- para estar a tope cuando lleguen. También tendré que darle unos días a Azúcar con Sal. Pero que no cunda el pánico, que muy pronto volverá —en un mes, aproximadamente-.

Hoy he visto el nuevo programa de Risto. Y, tal y como él mismo ha dicho, siempre que desees ganar una cosa, tendrás que perder otra. Pero lo importante es saber ganar sin perderse a uno mismo. Así que durante estos exámenes dejaré, muy a mi pesar, de escribir, pero no me perderé. Volveré. Volveré con gran variedad de temas que estoy preparando: reflexiones, experiencias, aspectos sociales, nuevos deportes, curiosidades de la mecánica de fluidos, materiales del futuro, un proyecto de relatividad especial que estoy preparando, otras Entrevistas con sal y muchas sorpresas más.

Y para aprovechar la entrada, os dejo un vídeo que encontré hace poco y que me ha parecido realmente bonito. Hope you like it! =)

¿Difícil? No, solo injusto

No es lo mismo. Y tendemos a confundirlo. A menudo nos vemos inmersos en situaciones que tendemos a considerar difíciles. Y no siempre es así. A veces simplemente no es justo lo que está pasando.

Pocos días después de haber terminado los últimos exámenes finales del cuatrimestre de otoño, es inevitable que en cualquier conversación acabe saliendo ese tema. Los exámenes. Sea cual sea, nunca falta quien lo ha encontrado difícil. Es típico. Tan típico como lógico. Es extraordinariamente improbable que no haya habido nadie que se haya atascado en alguna pregunta o que no le haya dado tiempo a estudiarse el tema que han acabado preguntando. Y no pasa nada. Sin embargo, en ocasiones, esa sensación de dificultad es colectiva. Más colectiva. Cabría entonces preguntarse si en realidad no ha sido un examen difícil sino injusto. Ya os digo yo que un final de toda una asignatura que consista en 15 preguntas tipo test de respuesta cuádruple donde siempre existe la opción “todas son correctas” no es difícil. Es injusto. Y mucho. Más injusto aún si la esperanza matemática es negativa, es decir, si en lugar de quitarte una buena por cada tres fallos —cosa que sería justa- te quitan media correcta por cada error.

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Y los exámenes no tienen por qué ser injustos solamente en cuanto a la forma de “puntuar”. También pueden serlo con su contenido. No me parece legítimo que se conviertan en pruebas de fuego donde hay que, de alguna manera, “inventarse” la respuesta. Veamos un ejemplo. Supongamos un examen de química. Nos pregunta qué reactivo hemos de hacer reaccionar con B para dar C. La respuesta es A. Este es un compuesto prácticamente inerte que no suele participar en este tipo de reacciones, por lo cual ni nos planteamos esa solución, aunque bajo ciertas condiciones muy especiales y en presencia de determinados catalizadores A reacciona con B para dar C. A lo largo del curso nos quedó bien claro que A es inerte y solo podríamos dar con la respuesta correcta mediante evidencias experimentales. No hay forma de deducirlo. Entonces, ¿estamos ante una pregunta difícil? ¿O simplemente injusta?

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Al igual que en los exámenes, también podemos relacionar equivocadamente estos dos conceptos en otras áreas, como los videojuegos. Esta idea la saqué de YouTube —canal de Leyendas & Videojuegos-. El éxito de un videojuego radica, en parte, en su nivel de dificultad. Si es demasiado fácil, nos aburriremos. Si es demasiado “difícil”, nos frustraremos. Y muchas veces los programadores tratan de incrementar esta dificultad con planteamientos que lo único que consiguen es hacer un juego injusto: te obligan a matar bichos —farmear, en lenguaje gamer– durante horas para subir de nivel, llegas con mucho esfuerzo y tiempo invertido a lugares donde cualquier cosa te mata y te toca volver a empezar desde el principio, etc.

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Está claro que el azar —la suerte- es un componente fundamental del éxito —aunque quién sabe si el futuro no es caótico sino completamente determinista y tan solo no hemos encontrado ecuaciones que lo modelicen-. Y puede que en alguna ocasión no hayamos sabido superar satisfactoriamente una situación difícil. No necesariamente significa esto que no hayamos estado a la altura. No tiene por qué deprimirnos. Simplemente tal vez solo ha sido injusto y no difícil. Puede que lo mereciéramos. Aunque cuidado con esto: el decir que fue injusto es un consuelo, en ningún caso una excusa.

Para acabar, retomando lo de los exámenes, ya que es una escena bastante común, existe un gran problema. Cuántas veces habremos escuchado a la enorme mayoría excusándose con que “era muy difícil” o “ha ido a pillar”. Pensad que también está la posibilidad de que haya sido injusto. Y si decidimos justificarla y acogernos a ella, es nuestro deber defenderla hasta el final. ¿Por qué nadie se queja? ¿Por qué todos vamos de liberales y de justos y luego ni siquiera somos capaces de luchar por lo que nos pertenece? ¿Por qué hablamos de las injusticias en el mundo como si la vida nos fuera en ello y después no somos capaces ni de combatirlas a nivel personal? Nunca lo entenderé…

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Esto último viene a raíz de una experiencia personal. En la intranet de la universidad me aparecía una nota final inferior a la que yo calculaba haciendo la media del curso —casi medio punto menos- y fui a preguntarle al profesor. Tras discutirlo, resultó que se había equivocado en la hoja de cálculo al coger una columna para hacer las operaciones. Al corregirlo, a todos nos subió la nota. NADIE más se había quejado. Cuando se lo comenté a los compañeros, obviamente, se alegraron. “Ya decía yo que no me salían las cuentas…” Y con esa actitud, normal que no te salgan =)

Cómo mezclar azúcar con sal

Hace ya por lo menos un mes que no hay novedades por Azúcar con Sal. Y ya es hora de destrozar el contador de visitas —en realidad basta con volver a las estadísticas de siempre-. Me planteé hacer algo un poco diferente, no una entrada más sino la entrada. Algo un poco diferente. Y cómo mezclar azúcar con sal.

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Pero ahora mismo acabo de cambiar de opinión y no voy a hablar de lo que pensaba. Se me acaba de ocurrir algo mejor —o que al menos pienso que puede ser mejor-. Ayer tuve que presentar el trabajo final de una asignatura frente a toda la clase. Y creo que me fue bastante bien. Todos lo hicimos apoyados por una presentación con diapositivas. Pero qué presentaciones… Una repleta de faltas de ortografía. Otra se dedicaba a dar nombres de científicos y fechas sin explicar nada interesante —es que ni siquiera me acuerdo de qué habló aquel-. Otra con diapositivas infestadas de letras apretujadas —quien hizo esta se dedicó puramente a leer, de espaldas al público-. Otra con contenidos tan desordenados y arbitrarios —y aburridos- que parecía que estabas haciendo zapping. Otra con tal estilo que parecía hecha por un pastor de la España rural —era hasta incómoda de ver-. Y no exagero —aunque no todas fueron así-. Fue un espectáculo. Uno de los dos profesores que nos evaluaba se acabó cabreando tanto que nos terminó dando una impetuosa charla, al estilo TED, en la que remarcó repetidas veces la necesidad de un pensamiento transversal. La necesidad de no solo explicar la tecnológica de los aviones de la I Guerra Mundial. La necesidad de explicar también que el avión tenía un motor en una época en que la gente iba a caballo. La necesidad de decir que el avión incorporaba un reloj cuando pocos sabían qué indicaba. La necesidad de reflexionar que el avión indicaba la temperatura del motor cuando la gente pasaba frío en sus casas.

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Me dio qué pensar. No lo dijo muy explícitamente, pero estoy seguro de que ese pensamiento transversal también tenía otro sentido. No basta con dar mucha información. No basta con soltar una retahíla de datos caóticos que nadie recordará. Hay que transmitir emociones. Podemos olvidar las cosas. Puedes olvidar lo que te dije ayer. Puedes olvidar lo que te enseñé. Pero no olvidarás cómo te hice sentir.

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Y para ello, para todo, para hacer las cosas bien, hay que sorprender, fascinar, intrigar, en cada momento, en cada instante. Emocionar. Eso es ser transversal. Es saber quitarse las orejeras —las de los caballos, no las de calentarse las orejas- y mirar a los lados. Porque no es lo mismo explicar el Segundo Principio de la Termodinámica enunciando que la variación de entropía del sistema es igual a la integral del diferencial de calor partido por la temperatura de la frontera, que diciendo que el desorden universal irá incrementando hasta alcanzar la muerte térmica del Universo. Cómo mezclar azúcar con sal.

He aquí un muy buen anuncio en que precisamente el “mirar hacia los lados” no nos conviene. Si no estamos haciendo de profes, supongo que sí conviene centrarnos:

Para cerrar este tema, me gustaría recalcar que eso de “hacer de profes” es continuo. Damos ejemplo con nuestros actos. El centrarnos al volante puede ser también un comportamiento transversal que pretenda mostrar a los niños cuál debe ser la actitud en esa situación. Por tanto, el único momento en que podemos dejar de hacer valoraciones globales es cuando estamos solos y nuestros actos no tienen ningún tipo de repercusión.

He dicho al principio que quería hacer algo poco común. ¡Pues a ello! Propongo un juego. A ver quién responde correctamente todas estas preguntas de culturilla general:

1. sen2(x)+cos2(x)=… a) 1.  b) -1.  c) 0.  d) Depende de x.

2. La canción dice: “Yo quiero ser una chica Almodóvar como…” a) Paris.  b) Miguel Bosé.  c) Cristiano Ronaldo.  d) Penélope.

3. ¿Qué hacen los comandantes en caso de secuestro del avión? a) Le dan al botón rojo bajo el cuadro de mandos.  b) Gritan “mayday” por radio.  c) Ponen el código 7700 en el transponder.  d) Pasan a utilizar el código ASCII.

4. La probabilidad de que salga un 6 en un dado equilibrado es de 1/6. Hemos tirado el dado. Sabiendo que no ha salido un 3, ¿cuál es la probabilidad de que haya salido un 6? a) 1/6.  b) 2/6.  c) 1/5.  d) 2/3.

5. ¿Cómo se transmiten los impulsos nerviosos? a) Variando las concentraciones de iones sodio y potasio en las neuronas.  b)Mediante corrientes eléctricas similares a los cables de la luz, pero de menor intensidad.  c)Mediante contracciones y expansiones de las neuronas.  d) A través de unas células mensajeras que viajan por los nervios.

¡Hagan juego! =)